
A nivel global, los beneficios más importantes del plástico son los siguientes:
Seguridad: el plástico es uno de los materiales con mayor control en cuanto a fabricación y propiedades de conservación.
Alta durabilidad: los productos fabricados con plásticos pueden tener una duración de hasta 50 años sin perder propiedades.
No condiciona las reservas fósiles: la necesidad de petróleo y gas para su fabricación apenas alcanza el 6% de todo el consumo europeo.
Salva vidas: la aplicación del plástico en elementos de medicina y seguridad es en muchos casos insustituible, desde envases farmacéuticos hasta implantes médicos.
Ayuda al medio ambiente: es aplicado en sistemas de microriego para ahorrar agua, en vehículos para reducir las emisiones de CO2, etc.
Ventajas de usar plástico en el embalaje flexible y envases
Si nos centramos en el sector del embalaje y los envases, podemos también identificar 5 ventajas del plástico muy específicas y de gran utilidad:
Conservación: el plástico es un material excelente para conservar alimentos, ya que soporta tratamientos térmicos y ofrece una gran barrera, por lo que ralentiza el deterioro de los productos.
Evita desperdicios: sus propiedades ayudan a que los alimentos estén disponibles en buen estado durante un mayor tiempo, reduciendo con ello el desperdicio alimentario.
Protección: el plástico es más seguro que otros materiales y permite proteger los productos en el interior de los envases con mayor eficiencia.
Reciclaje: no solamente podemos aprovechar técnicas de reciclaje con la mayoría de plásticos, sino que también tenemos la oportunidad de contar con las ventajas de las bolsas de plástico recicladas, envases que ya han pasado por el proceso óptimo para volver a usar sus materiales de fabricación.
Versatilidad: el plástico aporta máxima flexibilidad en los envases, así como diversos acabados en cuanto a forma y diseño, que también mejoran la promoción de los productos e incentivan su comercialización